viernes, 19 de noviembre de 2010

La oración es el medio que tiene el creyente para acceder a su Creador, la oración le ayuda a encontrar la paz de Dios, y por medio de la oración se  llena de su fortaleza.
Sin embargo la oración del creyente está sujeta muchas veces a su estado de ánimo, es decir si está contento porque todo le está saliendo bien puede orar con mayor facilidad, pero si las cosas van demasiado bien también es posible que se olvide de buscar a Dios, o por el otro lado si las cosas no van muy bien, se tiende a sentir sir fuerzas  y sin ánimo para buscar a Dios.
Jesús enseño que era necesario orar en todo tiempo, sin importar las circunstancias, El oró en todos los momentos de su vida, en la alegría y en la tristeza, y cuando estaba en angustia  oró con mayor intensidad, dice la Biblia que su oración fue tan profunda que por su rostro caían gotas de sudor convertidas en sangre, es decir que El estaba demasiado concentrado, angustiado y buscaba por todos los medios posibles “la oración”  el respaldo de Dios.
Por lo tanto estamos llamados a seguir los pasos del maestro.


No hay comentarios:

Publicar un comentario